LAS CAUSAS MÁS COMUNES DE DOLOR DE CABEZA Y LA MIGRAÑA OFTÁLMICA

Los defectos ópticos (miopía, hipermetropía, astigmatismo) y la presbicia, cuando insuficientemente o inadecuadamente corregidas por gafas, lentillas de contacto o  cirugía refractiva, están las causas más frecuentes de dolor de cabeza.
 
La mala coordinación entre los dos ojos es igualmente una causa frecuente de dolor de cabeza.

Una presión ocular muy alta, inflamaciones de la córnea, del iris, del cuerpo ciliar o del fondo del ojo son también causas relativamente frecuentes de dolor de cabeza.

Una vez que las causas oculares fueron excluidas por su médico especialista en oftalmología, el aviso de su médico de familia es primordial, especialmente en caso de dolor de cabeza recurrente, persistente o violente.

Su médico de familia podrá ayudarle y orientarle:

Fluctuaciones de la presión arterial, fluctuaciones hormonales, parásitos de los intestinos, y el consumo excesivo de analgésicos (ver un médico general), sinusitis (ver un médico ORL), trastornos dentales (ver un dentista) y neurológicos (ver un neurólogo) pueden también provocar dolor de cabeza.

El dolor de cabeza puede igualmente ser provocado por algunos aditivos alimentarios (en algunos vinos blancos, chocolates negros y quesos azules, el como los glutamate de varios platos asiáticos), comidas irregulares o insuficientes, después del coito, insuficiencia de sueño, estreñimiento.

 

LA MIGRAÑA OFTÁLMICA

La migraña oftálmica es una forma clínica de la migraña común donde los síntomas son principalmente visuales.

Esto es trastornos circulatorios de la zona visual del cerebro de los cuales el mecanismo exacto sigue siendo controvertido. Entre las causas avanzadas, la inestabilidad de la presión arterial (de origen constitucional, nerviosa, hormonal, nutricional, inducida por fármacos) parece ser la más plausible.

Los problemas visuales son variados. Los más comunes son: visión como a través de un vidrio mojado, imágenes distorsionadas, flotantes; líneas geométricas más o menos brillantes, más o menos rotas, más o menos coloradas, caleidoscópicas; mancha oscura ampliando gradualmente; multitud de puntos; velo claro u oscuro que cubre gradualmente parte o la totalidad del campo visual etc. Estas imágenes anormales son generalmente móviles, brillantes, de tamaño variable, y, con frecuencia, se desplazan hacia la periferia del campo visual. Los trastornos visuales son vistos generalmente en ambos ojos (hay que cerrar un ojo y luego el otro para darse cuenta de ello), más o menos simétricos, pero pueden ocurrir en un solo ojo.

En general, la duración de estas alteraciones visuales puede variar desde unos pocos segundos a cuarenticinco minutos.

Muy a menudo, estas alteraciones visuales son aisladas y constituyen el único síntoma de la migraña oftálmica. Pueden, sin embargo, estar precedidas, acompañadas o seguidas por visión doble transitoria (raro), el cambio transitorio en tamaño de la pupila (raro), dolor de cabeza (más o menos intenso, que por lo general aumentan con movimientos de la cabeza), aumento de la sensibilidad a la luz, mareos, náuseas, problemas de audición y el olfato. Estos fenómenos que acompañan suelen durar desde minutos hasta horas.

La migraña oftálmica puede ser única o múltiple y se agrupan en crisis más o menos espaciadas que abarcan varios días. La frecuencia de las crisis promedio es de 3 a 6 veces al año.

La migraña oftálmica descritas anteriormente se consideran benignas y requieren tratamiento causal (controlar la presión arterial y el estado hormonal, evitar las causas de alimentos: chocolate, café, vino) y el tratamiento posiblemente sintomática: tumbarse y tomar medicamentos anti-migraña (ver a su médico de cabecera).

Las migrañas en ráfagas repetitivas de larga duración, especialmente si están asociados con trastornos neurológicos requieren la consulta con un neurólogo.

Utilizamos cookies propias ó de terceros para mejorar la experiencia de navegación en la web. Si continua navegando, consideramos que acepta su uso.  Aceptar  Mas información