CONSENTIMIENTO INFORMADO PARA UN TRATAMIENTO DE LA RETINA CON LÁSER

Padece una afección de la retina. Su oftalmólogo le propone un tratamiento de dicha afección con foto-coagulación con láser. Este documento contiene la información sobre los motivos, condiciones, resultados, límites y riesgos del tratamiento que se le propone.

¿POR QUÉ SE LE PROPONE UN TRATAMIENTO CON LASER?

Porque padece una de las siguientes afecciones que podría ocasionar una caída, más o menos importante, de la acuidad visual, lo cual puede provocar hasta una pérdida definitiva de la visión. El tratamiento con láser es uno de los medios más apropiados para el tratamiento de dichas afecciones:

  • Desgarros y perforaciones retinianos: los síntomas reveladores suelen ser la percepción de relámpagos luminosos, lluvia negra o elementos flotantes. A veces se descubren las lesiones sin que haya síntomas. El objetivo del tratamiento es crear una reacción alrededor de la lesión e intentar prevenir un desprendimiento de la retina. Según el caso, se puede proponer un tratamiento más amplio (cerclaje).
  • Retinopatía diabética: La diabetes, tras haberse desarrollado durante unos años, causa importantes perturbaciones de la circulación retiniana, que son potencialmente responsables de una severa pérdida de la visión y, en casos extremos, la desorganización anatómica del ojo. Se puede proponer el tratamiento con láser para tratar las lesiones individualmente o, cuando existe un riesgo de hemorragia entra-ocular inminente, en zonas extendidas de la retina (pan-foto-coagulación).
  • Edema macular, causado por la diabetes, la degeneración macular relacionada con la edad, maculopatía miópica etc. Lo que se pretende en este caso es estabilizar la visión.
  • Otras afecciones retinianas pueden tratarse con láser: secuelas de oclusiones venosas de la retina, tumor en el ojo, angiomatosa, macro-aneurisma, corio-retinopatía central serosa, etc...

EL TRATAMIENTO CON LASER

El láser utiliza una luz capaz de transportar una gran cantidad de energía, que será dirigida hacia un lugar preciso del ojo. De esta manera, se crea una cicatriz, coagula un vaso o se destruye un tejido.

Se lleva a cabo la sesión en régimen ambulatorio tras haber dilatado la pupila mediante la instilación de colirio. Se procede a la anestesia del ojo instilando unas gotas anestésicos. El paciente se queda sentado delante del aparato. Se aplica un cierto número de impactos láser interponiendo o no una lente entre el aparato y el ojo. La duración del tratamiento no excede los 20 minutos por sesión.

Durante el acto médico, se le pedirá guardar la calma y seguir estrictamente las instrucciones que le dé su oftalmólogo.

Cuando las lesiones son numerosas o extendidas, el tratamiento requiere varias sesiones separadas por varios días o semanas.

EVOLUCION HABITUAL

En la gran mayoría de los casos, el paciente tolera bien el tratamiento y puede volver a su casa a penas se acaba la sesión y, en unas horas, reanudar sus actividades habituales.

Los cuidados locales son inexistentes o se limitan a la instilación de gotas según las modalidades preconizadas por su oftalmólogo.

Un control será necesario cuando lo determine su oftalmólogo.

COMPLICACIONES DE ESTE TRATAMIENTO

Las complicaciones leves son:

  • Se puede experimentar una sensación de deslumbramiento debida al tratamiento con láser mismo, la cual puede perdurar durante toda la sesión. 
  • Dolores leves: De hecho, el tratamiento es poco o no doloroso pero algunas personas sensibles, o cuya retina se ha inflamado, pueden sentir los impactos y sentir dolor. Se reducen entonces los parámetros de los impactos a un nivel mínimo eficaz y tolerable.
  • Un malestar debido a una caída de la tensión puede surgir en las personas predispuestas. Dicho malestar desaparece rápidamente en posición acostada.
  • Una sensación de deslumbramiento como se puede experimentar tras cualquier dilatación de las pupilas. Se recomienda entonces llevar unas gafas de sol al salir de la consulta y no conducir durante una hora.
  • Una dilatación de las pupilas que perdura durante unos días: Muy rara.
  • Una irritación de la cornea (queratitis superficial): Rara, < 1/100, que se cura en unas 24 a 72 horas.
  • Alteraciones del campo visual periférico, no utilizado en la vida cotidiana.: No se pueden evitar porque son inherentes al tratamiento.

Dichos fenómenos no son peligrosos. Si está predispuesto a las caídas de tensión, señálelo abajo del presente documento y a su oftalmólogo.

Las complicaciones serias de la foto-coagulación con láser son muy raras. Se trata de:

  • Alteraciones del campo visual periférico medio o central, utilizado en la vida cotidiana ordinaria: Aparecen cuando los impactos deben ser dirigidos hacia la retina media o central. Estas alteraciones pueden molestar, y hasta impedir, inmediatamente o unos días o varios años más tarde, la visión periférica útil, como por ejemplo, conducir un coche. No se pueden evitar porque son inherentes al tratamiento.
  • Crisis de glaucoma agudo: Excepcional, que puede surgir después de cada dilatación de las pupillas. Riesgo no calculable.
  • Edema del centro de la retina, responsable de una caída de la visión transitoria, durante unas semanas hasta varios meses, o definitiva: Puede surgir, sobre todo en caso del tratamiento de la totalidad de la retina media o periférica, particularmente en la diabetes crónicamente mal controlada. Muy raro, < 1/100.
  • Impacto mal dirigido, hacia el medio del centro de la retina, lo que puede reducir definitivamente la visión. Dicho accidente grave, rarísimo, puede sobrevenir en pacientes muy agitados, indisciplinados, que no controlan su mirada ni los movimientos de su cuerpo. Caso muy raro. Para evitarlo, se le pide mucha calma y doblegarse a las instrucciones durante la sesión.

LIMITES DEL TRATAMIENTO

En la mayoría de los casos, se obtiene la cicatrización duradera de la lesión.

Suele ser necesario repetir el tratamiento para consolidarlo.

Dicho tratamiento no impide que aparezcan otras lesiones, en particular cuando se trata de diabetes crónicamente mal controlada.

Dicho tratamiento no permite un mejoramiento de la acuidad visual. A lo más permite evitar una posible caída suplementaria de la acuidad visual. Aunque se suele cumplir dicho objetivo, queda imposible calcular el porcentaje de estabilización de la visión porque el éxito del tratamiento depende de la localización, extensión, profundidad y la agresividad de las lesiones, que son factores demasiado variables de una persona a otra y de un momento a otro en una misma persona para permitir que se realicen estadísticas.

LAS PRECAUCIONES NECESARIAS

En caso de embarazo o amamantamiento, no se ha registrado ninguna complicación debida al tratamiento con láser, ni en la madre ni en el bebé por nacer.

Los choques en la cabeza y el frotarse los ojos deben evitarse hasta la completa cicatrización.

Una modificación en la toma de Aspirina o anticoagulantes puede pedirse a su médico de cabecera.

En caso de duda, no dude en pedir información complementaria a su oftalmólogo.

DEBE CONTACTAR INMEDIATAMENTE A SU OFTALMOLOGO EN CASO DE

  • Dolor, fuerte sensibilidad a la luz, enrojecimiento, lagrimeo, secreción, hinchamiento del ojo o de los párpados.
  • Caída suplementaria y brutal de la visión.
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