EL PTERIGIÓN

EL PTERIGIÓN es un tumor benigno, no canceroso, de la conjuntiva (que es la membrana que cubre la superficie del ojo) con forma de ala (ala se dice pterigión en griego arcaico) cuya cima crece progresivamente hacia el centro de la cornea (que es la lente principal, anterior, del ojo).

Es un tumor muy frecuente, en particular en los adultos de países con clima temperado caliente y soleado.

Hay formas congénitas, graves y afortunadamente raras, de este tumor. La forma la mas frecuente es la que desarrolla en adultos expuestos a los rayos ultravioletas (UV) del sol en sus actividades de ocio (playa, baño de sol, esquí acuático, surf, wind-surf, kite-surf, buceo, canotaje, delta plan, senderismo, alpinismo etc.) o profesional (pesca, agricultura al aire libre etc.). El tracoma (también una enfermedad ocular de países soleados) y la exposición a los rayos infrarrojos (panaderos, pizzaïolos, bomberos, soldadores, vidrieros, trabajadores en la siderurgia) y a productos irritantes (arena, viento, cimentó) son igualmente factores predisponentes de esta enfermedad.

El riesgo de su ocurrencia es grande cuando la exposición a estos factores tiene lugar durante la infancia.
Poner gafas de sol con lentes filtrante los rayes UV e IR es una buena medida de prevención.

A falta de tratamiento, el pterigión, primero limitado a la conjuntiva, se extiende progresivamente a la córnea y se hace molesto por su carácter inestético y por la aparición de irritaciones crónicas. La extensión a la córnea puede llevar a problemas visuales, a veces incapacitantes.

La evolución de este tumor puede ser, según el caso, lentamente progresiva o agresiva. El oftalmólogo toma, a cada consulta, fotos del tumor para seguir su evolución.

La cirugía es el único tratamiento eficaz. Se realiza si la tumor invade la cornea. A partir del momento que el pterigión invade la cornea, cuanto más larga es la espera antes la cirugía, más grande es el riesgo de guardar, a pesar de la operaciùon, cicatrices visibles e un velo visual.

Hay muchas técnicas operatorias pero el riesgo de recidiva, a veces rápida y agresiva, es, según la técnica elegida por el cirujano, la localización geográfica e el nivel de evolución del tumor al momento de la primera cirugía,  de 8 a 19%. La combinación de algunas de estas técnicas de una manera minuciosa y extensiva puede bajar notablemente el riesgo de recidiva.

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